El autoexamen de mamas

El cáncer de mama es el principal en las mujeres.  La buena noticia es que es un tipo de cáncer que se puede diagnosticar precozmente, y el autoexamen de mamas es una herramienta muy poderosa que todas tenemos en nuestra mano para prevenir y protegernos.

 

Pero, ¿sabes cuándo debes hacerla? ¿y cómo tocarte? ¿en qué cosas fijarte?

 

El autoexamen de mamas es una práctica que todas las mujeres debemos realizar ya que nos puede ayudar a detectar en su etapa más primaria el cáncer de mama. No importa tu edad, ni tu nivel de riesgo, ni si te haces mamografías regulares. El autoexamen de mamas es prevención y autoconocimiento de tu cuerpo; una forma de decir: “todo lo que está en mi mano, lo hago.”

 

Para hacerlo correctamente es importante seguir los siguientes pasos:

 

1.- Observación frente al espejo:

 

Con el pecho al descubierto:

 

  1. Primero, observar con los brazos abajo.
  2. Después levantar los brazos y observar las mamas.
  3. Coloca las manos apoyadas sobre la cadera, haciendo presión para observar si existe alguna alteración en la superficie de la mama.

 

Durante la observación es importante evaluar el tamaño, forma y color de las mamas, así como si hay hinchazón, prominencias o rugosidades. En caso de que existan alteraciones que no estaban presentes en el examen anterior es recomendable consultar al ginecólogo.

 

2.- Cómo tocarse de pie:

 

La palpación de pie te recomendamos hacerla durante el baño con el cuerpo mojado y las manos enjabonadas. Para esto se debe:

 

  1. Levantar el brazo izquierdo, colocando la mano detrás de la cabeza.
  2. Palpar cuidadosamente la mama izquierda con la mano derecha.
  3. Repetir estos pasos para la mama del lado derecho.

 

La palpación debe ser hecha con los dedos de la mano juntos y estirados, en movimientos circulares en toda la mama y de arriba para abajo. Después de la palpación de la mama, se debe también presionar los pezones suavemente para observar si hay salida de cualquier líquido.

 

  1. Cómo tocarse acostada

 

 

  1. Debes acostarte y colocar el brazo izquierdo en la nuca.
  2. Colocar una almohada o toalla debajo del hombro izquierdo para que estés más cómoda.
  3. Palpar la mama izquierda con la mano derecha.
  4. Repetir estos pasos para la mama del lado derecho.

 

 

El autoexamen de mama es una buena forma de conocer nuestra propia anatomía, ayudando a identificar rápidamente alteraciones que puedan indicar que se está desarrollando un cáncer.

 

Los síntomas a los que debes estar atenta son:

 

  • Alteraciones en la piel de los senos como enrojecimiento o cambio de color.
  • Aumento de una de las mamas.
  • Palpación de un quiste.
  • Supuración de líquido a través de los pezones.

 

No dejes de realizar visitas anuales a tu ginecólogo independientemente de tu edad o de tu actividad sexual. Siempre es bueno hacer una revisión mínima al año y acudir a la consulta del ginecólogo inmediatamente si detectas alguna de las alteraciones expuestas anteriormente.